ESPERA UN SEGUNDO
Mis poemas entrarán a tu cuerpo de mi boca.
letra a letra,
como un beso lento de miel cuajada.
Miel caliente como tu nombre,
que endulza el paladar,
y arde en el pecho que te sabe muy cerca;
escondida entre mis versos de fuego,
detrás de la puerta.
Te asomas al alma; que desnuda te espera,
con ojos que brillan,
gotas de lluvia,
de una noche estrellada.
Una sonrisa se posa en tu cuerpo,
te quitas la ropa…
Espera un segundo que mis dedos te enciendan,
como rayitos de sol que quemen tu tierra.
Espera tu cuello una palabra profunda,
sembrada en tu oído,
florece en tus pechos,
donde se yergue el deseo.
Espera una palabra larga y dulce,
que llegue hasta tu fondo,
entre gemidos del alba,
con oleaje en la cama.
Dura ternura de bizcocho,
que baña con mi esencia tu interior,
tensando tu cuerpo de placer.
Espera un sueño,
de tu cuerpo y mi alma,
que despierten fundidos en un amanecer.